Según algunas páginas de internet, el consumo regular y elevado al día de café puede estar induciendo un menor riesgo de muerte por estar relacionado directamente con unmenor padecimiento de enfermedades cardiovasculares y digestivas.

Desarrollo del bulo de salud

En el estudio de cohortes realizado en 10 países europeos con una N de 521.330 personas y un seguimiento prospectivo de 16,5 años se analizó la asociación entre el consumo de café con biomarcadores de la función hepática, inflamación y metabólicos.

En dicho estudio se determinó que de las 41.693 muertes que ocurrieron en los 16,5 años de seguimiento, había una diferencia significativa de mortalidad entre los consumidores regulares y los no regulares, de café a nivel global. Sin embargo, en dicho estudio se concluye que los hombres consumidores habituales de café tienen un mayor riesgo de muerte por padecimiento de enfermedades del aparato digestivo, así mismo las mujeres parecen tener un mayor riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares.

Los investigadores interpretaron los resultados de una forma descriptiva sin tener en cuenta otros factores como pueden ser la calidad de vida de los sujetos, su capacidad adquisitiva, sus hábitos de vida, el país de residencia o algo tan difícil de cuantificar como es el tipo de café que toman los individuos… Realmente no se puede afirmar la relación directa entre el consumo regular de cafeína y la mortalidad por enfermedades gástricas o cardiovasculares ya que no existe una relación científica sólida que explique el mecanismo de acción de la cafeína y la protección frente a enfermedades cardiovasculares y gástricas.

Según esta información el consumo de café parece inofensivo y cuanto más mejor… Así mismo, se da la idea de que el consumo elevado y diario de café “alarga la vida”, con esta información podría haber gente que empiece a consumir café de forma desorbitada. No podemos olvidar que la cafeína es una sustancia psicoactiva con un alto poder adictivo.

Además, el café se metaboliza por los citocromos hepáticos y se ha determinado una relación directa los genes CYP1A1 y CYP1A2 y la metabolización del café, por lo que según los polimorfismos de estos genes podríamos estar diciendo que no a todas las personas les afecta de igual manera el consumo de café.

No podemos determinar que el consumo de café elevado y diario sea un protector frente a la muerte por padecimiento de enfermedades cardiovasculares y gástricas. Hay que concienciar a la población en el consumo responsable y moderado de esta sustancia, sin alentar y crear falsas expectativas frente a la longevidad.


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