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Según esta noticia, beber 250 ml de vino al día ayuda a adelgazar.

https://www.elle.com/es/belleza/salud-fitness/a20717677/dos-copas-de-vino-tinto-ayudan-a-adelgazar/

¿De dónde procede esta noticia?

La noticia cita los resultados de un estudio de la Universidad Estatal de Washington. Pero en ningún momento enlaza dicho estudio (realizado en 2015 en ratones). Si lo hubiera enlazado cualquier persona habría podido saber que la información que están dando no es correcta.

Gracias a Juan Revenga, que sí lo encontró, podemos ver lo que realmente dice. Aquí lo tienen:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4575949/

 ¿Qué tipo de investigación se hizo en el estudio original?

Este estudio se realizó en 12 hembras de ratón a los que se les alimentó con una dieta alta en grasas. A uno de los grupos se le incorporó, además, un 0.1% de resveratrol. ¿Alguien ha leído vino? Porque yo no. Resveratrol. Únicamente ese compuesto. El mismo que se encuentra en la piel de las uvas, en los arándanos, moras o fresas, hasta en el chocolate.

¿Cuáles fueron los resultados?

 El resveratrol indujo la formación de adipocitos de color marrón (grasa parda) en la grasa blanca a través de la activación de una enzima, in vitro.

El resveratrol también indujo la adipogénesis de la grasa parda, in vivo, junto con la aparición de adipocitos multioculares.

En la práctica significa que el aumento de peso en las ratas que tomaron resveratrol fue menor que en las que no lo tomaron. No adelgazaron, el resveratrol no ayuda a adelgazar. Sólo que no engordaron tanto.

¿Cómo los investigadores interpretaron los resultados?

La incorporación de resveratrol a la dieta de un grupo de ratas confirmó un aumento menor de la grasa frente al otro grupo.

Sin embargo, pequeñas cantidades de resveratrol (como las que tiene el vino) no produjeron ningún efecto. Nada.

¿A qué interpretaciones puede dar lugar el artículo?

Este artículo se refiere al resveratrol que podemos encontrar en muchos alimentos: en la piel de las uvas, manzanas, moras, fresas, cacahuetes… y sí, también en el vino. Pero no hay ninguna referencia en todo el artículo que dé a entender que se pueda referir a la ingesta de vino. Las cantidades que podemos encontrar en la fruta son bastante más significativas que las que pueda tener el vino. Durante mucho tiempo se ha asociado ese componente al vino gracias a una intensa (y costosa) campaña publicitaria. Pero sólo es eso, publicidad.

Publicidad de la que se aprovechan para interpretar de un estudio en hembras de rata que no aumentaron tanto su peso corporal para decir que el vino ayuda a adelgazar.

Conclusiones

Nos encontramos con una noticia en la que se le atribuyen propiedades al vino por uno de sus componentes, que encima se encuentra en proporciones muy bajas. El vino no ayuda a adelgazar, es más probable que les haga aumentar de peso. Para llegar a las cantidades de resveratrol con algún efecto habría que consumir más de 100 botellas de vino al día, algunas fuentes dicen que hasta 1000. En todos los casos, con unas proporciones tan bajas, el efecto del resveratrol en la grasa es nulo. En cambio, lo que sí tiene el vino en proporciones suficientes para provocar efectos es alcohol, que aporta 7 calorías por gramo (las proteínas aportan 4 y los hidratos de carbono 9). Así que de adelgazar nada, más bien lo contrario.

Lo mismo ocurre con el resto de nutrientes que tiene el vino: polifenoles (muchos de ellos son insolubles y no pasan al vino) o vitaminas como A, E y B. Las cantidades son tan poco significativas que no compensan las 100 botellas. Se le atribuyen propiedades justificándolo con la presencia de estas sustancias cuando en realidad la proporción que ingerimos no supone nada.

Ni que decir tiene que las enfermedades derivadas del alcohol son mucho más serias que las que podría curar el resveratrol.

Si quieren incorporar a su dieta este nutriente pueden hacer uso de los alimentos que lo contienen: uvas, moras, chocolate o fresas. Y por ninguno de ellos pasa el consumo de alcohol.