¿El agua del grifo provoca cáncer de vejiga?

Con muy pocas palabras se ha generado una nueva alarma: cáncer y agua del grifo.

El miedo que sentimos al leer “más de 6500 casos de cáncer de vejiga en Europa se asocian al consumo de agua del grifo” está justificado. Lo que no está tan justificado es el titular. Vayamos paso a paso:

¿Por qué agua de red y por qué cáncer?

No es por el agua en sí, en realidad el estudio habla de los trihalometanos que son subproductos derivados de la desinfección del agua.

Abrir el grifo y que salga agua apta para el consumo no es sencillo. Desde que el agua llega a la planta de tratamiento recogida desde aguas superficiales, manatiales, ríos… se comienza a analizar y tratar. Esta agua se recibe con materia orgánica, patógenos, partículas, sólidos en suspensión o metales pesados.

Este agua es tan natural como peligrosa.

Para transformarla en potable, se le hace pasar por diferentes procesos con compuestos oxidantes que eliminan materia orgánica y metales pesados; coagulantes que fomentan la aglomeración de partículas; floculantes que forman flóculos que al juntarse son capaces de sedimentar; estabilizadores del pH…

Después de la decantación en la que estos residuos quedan abajo y el agua limpia arriba, se vuelve a filtrar, ahora con carbón activo para eliminar sustancias que se hayan escapado en los tratamientos anteriores y eliminar restos de compuestos utilizados.

Posteriormente se desinfecta. No encontrarse hojas en el agua no es poco, pero no es mucho. Hay que eliminar microorganismos patógenos, por eso de no morir al beber agua y tal.

Existen diferentes técnicas como flúor, ozono o cloro. Esta última es la más utilizada.

La desinfección es un proceso agresivo. La cantidad de desinfectante se regula dependiendo de calidad del agua que ha llegado a la planta de tratamiento. Eso sí, siempre que se garantice que no se superan los límites legales.

Me quedo con la frase de Miguel Ángel Lurueña: “se trata de matar patógenos y eso no se hace con abrazos”.  Aquí os dejo en enlace a su hilo, no os lo perdáis.

https://twitter.com/gominolasdpetro/status/1217634250297675776?s=21

Los THM: trihalometanos

Ya llegamos a los THM. Según la cantidad de materia orgánica, pH, temperatura… el cloro se combina generando este subproducto, los trihalometanos.

A falta de estudios más concretos, a los THS se les atribuye una asociación con el cáncer de vejiga en exposiciones prolongadas a cantidades elevadas. Como garantía mayor, se han regulado las cantidades máximas presentes en un litro de agua: 100 microgramos por litro. Recordemos que los límites están muy por debajo de las dosis que pudieran dar problemas.

En este estudio, después de tomas de muestra durante varios años, indican que, en España, estos valores están en 28.8 microgramos por litro. Es posible que durante el año haya variaciones. Obviamente, existen épocas críticas donde la cantidad de materia orgánica es más elevada.

En estos casos hay que añadir más cloro y, por tanto, derivará en más THM.  Es en este punto en el que habría que incidir: disminuir la cantidad de materia orgánica presente.

Aún con todo, hasta una de las responsables del estudio ha sido concreta:

«El agua del grifo es potable y se puede beber”.

Tan cierto es esto como que los datos del estudio revelan que hay países en Europa que tienen cantidades inferiores a las que tenemos nosotros. Habrá que preguntarse los motivos y si se pueden plantear medidas para mejorar nuestros datos. Es posible que la temperatura y lugares de recogida de agua favorezcan los datos de estos países.

¿El agua de red provoca cáncer de vejiga?

En este estudio se ha atribuido de forma teórica la cantidad de cánceres de vejiga que se podrían asociar al agua de consumo. Es un cálculo teórico.

Los propios autores remarcan que no pueden concluir inequívocamente una asociación causal y no pueden descartar la posibilidad de “confusión residual” ya que, si bien han tenido en cuenta la edad o tabaquismo, no han tenido en cuenta el consumo de alcohol o la alimentación.

Lo que sí ha demostrado una asociación directa es la relación del tabaco y el cáncer de vejiga. Hasta cuatro veces más.

En este estupendo artículo, Julio Basulto nos cuenta de qué nos tenemos que preocupar y de qué no si queremos evitar el cáncer de vejiga.

https://juliobasulto.com/te-preocupa-el-cancer-de-vejiga-deja-de-fumar-no-de-beber-agua-del-grifo/

¿Qué podemos hacer en casa para reducir los THM?

Por suerte, los THM son volátiles, eso significa que se van a evaporar. En épocas en las que notemos que el agua huele más a cloro (significará que estaba en peores condiciones al llegar y han tenido que utilizar sus mejores armas), podemos recoger el agua en botellas de cristal y dejarla sin tapón un par de horas. Los THM se habrán evaporado.

También es posible utilizar sistemas de ósmosis o jarras de filtración pero los primeros son caros y a los segundos hay que cambiar convenientemente los filtros.

Resumiendo:

El agua del grifo es potable y apta para el consumo. Podemos (y debemos) seguir bebiendo agua con tranquilidad. Ojalá tuvieran el mismo interés los estudios que relacionan directamente el consumo de alcohol y tabaco con tantos tipos de cáncer.

Y ya sabéis, frente al miedo, conocimiento.

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