1 de cada 5 personas recurre a remedios caseros para tratar los síntomas de reflujo

Una de cada cinco personas recurre a remedios caseros sin validez científica, como el bicarbonato o tomar leche, para solucionar síntomas relacionados con el reflujo esofágico, lo que puede dificultar su diagnóstico y tratamiento. Es una de las conclusiones de la encuesta ‘Mitos sobre la protección esofágica y reflujo’ realizada por el Instituto #SaludsinBulos a 1.200 personas, con el aval de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).

Para concienciar a la población sobre la importancia de recurrir a información veraz y de fuentes fiables para para prevenir enfermedades como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), el Instituto #SaludsinBulos y SEMERGEN, junto con la Asociación de Enfermos de Esófago de Barrett, han lanzado la campaña ‘ReflujosinBulos, que cuenta con la colaboración de Laboratorios Norgine. Como parte de la misma, el próximo jueves 3 de diciembre, organizan un webinar con médicos y pacientes para debatir sobre los mitos y la desinformación en torno a estas patologías.

El Instituto #SaludsinBulos, en colaboración con SEMERGEN ha identificado los principales mitos en torno a la protección esofágica, el cáncer de esófago y el reflujo gastroesofágico para concienciar sobre el daño esofágico del reflujo y sus consecuencias.

Síntomas más comunes del reflujo gastroesofágico

Según diferentes estadísticas, uno de cada 10 adultos tiene síntomas relacionados con el reflujo una vez o más veces a la semana, y uno de cada tres, una vez al mes. La regurgitación, el dolor torácico y la tos irritativa son los síntomas relacionados con el reflujo que más sufren las personas encuestadas, sobre todo después de las comidas y durante la noche. Pero también pueden sufrir disfonía.

Así, según la encuesta ‘Mitos sobre la protección esofágica y reflujo’, siete de cada diez personas no saben o no creen que la tos y la disfonía sean síntomas relacionados con el reflujo gastroesofágico. El desconocimiento de los síntomas y el empleo de remedios o tratamientos poco efectivos y sin evidencia científica, “contribuye a agravar la situación, ya que se puede producir un daño esofágico con consecuencias como el esófago de Barrett, que predispone al paciente al cáncer de esófago”, advierte la doctora Mercedes Ricote, coordinadora del Grupo de Trabajo de Aparato Digestivo de SEMERGEN.

Consecuencias 

La exposición continua y crónica del esófago al ácido puede traer como resultado la esofagitis y el llamado ‘Esófago de Barrett’. “Esto es debido a que la exposición al ácido puede hacer que las células del esófago sufran un cambio genético y hacerse más vulnerables al acido del reflujo gastroesofágico y poder, en algunas ocasiones evolucionar a un cáncer de esófago”, afirma Juan Carlos Hernández, presidente de Asenbar.

Según datos de esta asociación se estima que en España unas 2.500.000 personas en España tienen Esófago de Barrett, pero que solamente están diagnosticas unas 400.000. “Por ello, es importante que aquellas personas que suelen tener acidez estomacal persistente acudan a su médico para ser valoradas y estudiar el origen del problema, ya que un diagnóstico tardío puede empeorar su pronóstico”, concluye.

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